Véneto - mucho más que Venecia

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El Véneto tiene mucho más que ofrecer que su capital, Venecia. Es una región de contrastes, desde el norte montañoso en los Alpes hasta la planicie padana (llanura del río Po) y el mar Adriático, al sur. Y cuenta dentro de su territorio con ciudades encantadoras como Verona, Padua, Treviso, Belluno, Rovigo y Vicenza; además de un importante legado artístico y cultural. 

Las villas de Palladio forman un conjunto espectacular, la mayoría de ellas en la provincia de Vicenza y diseminadas a lo largo de la Riviera del Brenta. La Arena de Verona es un antiguo anfiteatro romano tradicionalmente reservado para la ópera. Y hay multitud de pequeños pueblos que visitar como Arquà Petrarca, Monselice, Asolo, Bassano del Grappa, exponentes de lo más característico de la región.

Es una región ideal para unas vacaciones de relax, ya que la riqueza en paisajes y el encanto natural de esta zona de Italia no tiene límites. Desde los Dolomitas al Norte hasta el lago Garda con centros turísticos interesantes como Peschiera del Garda o Torri del Benaco, y sus largas playas de arena. Y por supuesto no hay que olvidar los balnearios históricos de localidades como Jesolo, Bibione, Cavallino y Caorle.

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Véneto - hoteles y apartamentos

La oferta de hoteles disponible en el Véneto es tan diversa como sus paisajes. Secretplaces te trae una colección de lo más selecto que la región te puede ofrecer. Visita desde los Dolomitas hasta el Tirreno, descansa en las playas blancas del lago Garda, conoce los balnearios de aguas termales de Abano o Montegrotto, disfruta de la fantástica comida de la zona y la hospitalidad de su gente, y alójate en los mejores hoteles y apartamentos.

Dónde ir en el Véneto

La ciudad más famosa del Véneto es Venecia, pero también hay otros destinos increíbles que conocer y que merecen la atención de todo el que visite la región.

Por ejemplo Verona, la ciudad de los enamorados, escenario de la que es posiblemente la obra más popular de Shakespeare: Romeo y Julieta. Se nos ocurren pocos destinos más apropiados para una escapada romántica. En esta encantadora ciudad podemos encontrar monumentos como la Arena, el mayor anfiteatro después del Coliseo de Roma. La Piazza delle Erbe, rodeada de edificios de gran interés arquitectónico y por supuesto la casa de Julieta, también son visitas obligadas. Es muy llamativa la celebración de San Valentín en esta ciudad, que se hace por todo lo alto.

Padua, sede de la prestigiosa universidad del mismo nombre y dueña de un importante legado histórico y arquitectónico. Algunos de sus monumentos más conocidos son la Basílica de San Antonio y la Capilla de los Scrovegni, decorados con un ciclo de frescos de Giotto.

Las villas de Palladio son un conjunto de impresionantes palacetes del siglo XVI. La mayoría de ellas están en la provincia de Vicenza y diseminadas a lo largo de la Riviera del Brenta.

Para los amantes de la naturaleza el contraste del Véneto ofrece la oportunidad perfecta. Los Dolomitas, una cadena montañosa al norte de la región o el lago Garda, (el más grande de Italia) con sus largas playas de arena harán las delicias de los viajeros que busquen un poco de tranquilidad en un entorno inmejorable.

Gastronomía del Véneto

El Véneto bien puede presumir, junto a Lombardía, de elaborar los mejores platos de arroz de Italia. Ello se debe en parte, al igual que en Venecia, a la influencia de productos provenientes de Oriente, que no sólo incluyen el arroz sino también especias como la nuez moscada, el clavo y la canela. La cocina de la región es muy aficionada al pescado y como en todo el norte de Italia la polenta, (un plato hecho con harina de maíz), se usa como acompañamiento en muchas recetas. Otros platos típicos son las alubias de Lamon, los espárragos de Bassano del Grappa, el apio de Verona y la achicoria roja de Treviso. También son excelentes los quesos de la zona, como los del valle de Asiago.

Los postres son fantásticos como el “pandoro” de Verona, las “zaletti”, (una especie de galletitas), y los “frittelle”, o buñuelos. Y también se producen vinos muy recomendables como el Amarone della Valpolicella, o el Breganze Blanco; vinos espumantes como el Prosecco de Conegliano-Valdobbiadene; y aguardiente o “grappa”.