Lanzarote es diferente a todo lo conocido, su panorama es extraordinario y parece salido de otro mundo: a veces bello, a veces sobrecogedor, el que haya visto estos paisajes no los olvidará jamás; al igual que las otras islas del archipiélago, es de origen volcánico pero, en su caso, los volcanes han dejado sentir su furia recientemente, en los siglos XVIII y XIX, cuando se produjeron grandes erupciones volcánicas que arrasaron unos 200 Km.² y dejaron la isla calcinada y cubierta de cenizas. La importancia biológica de Lanzarote queda evidenciada en el hecho de que, en 1987, fuese declarada uno de los seis modelos universales de desarrollo sostenible por la Organización Mundial de Turismo y, en 1994, Reserva de la Biosfera por UNESCO. La más oriental de las siete Islas del Archipiélago Canario, se sitúa a tan sólo unos 100 Km. de la costa africana y a 1.000 Km. de la Península Ibérica
Historia
Lanzarote, probablemente denominada así debido a un navegante Genovés llamado Lancelotto Malocello, que llegó en la isla -durante la segunda mitad del siglo XIV-, abriendo camino para sucesivas expediciones de franceses, marineros británicos, españoles y comerciantes. Lanzarote fue la primera de las Islas Afortunadas en ser conquistada por los españoles, aunque a medida que se fueron estabilizando los asentamientos en otras islas, Lanzarote iría perdiendo su influencia. Protegida por fortalezas demasiado pequeñas, sus habitantes fueron diezmados durante siglos por los ataques implacables de piratas traficantes de esclavos. A ello se añadirían desastres naturales, con una serie de grandes erupciones volcánicas que agitaron la isla, las últimas –ocurridas en 1730-1736 y 1824-, convertirían la parte más rica de la isla en un mar de lava. Pero aún así, la determinación de los isleños hizo que retomasen los trabajos con fuerza, siendo la base de su economía la pesca y la agricultura, sectores que han ido dejando paso recientemente a una floreciente industria turística.
Fiestas
Las llamadas Fiestas de Invierno, como fueron denominadas, hasta 1976, fecha en la que de nuevo -y ya sin las censuras del franquismo-, adoptaron de nuevo la denominación de Carnaval; en la Isla son famosos los Carnavales de Arrecife. Muy típicas las Fiestas de San Ginés –tercera semana de Agosto-, con luchas, folklore, y desfiles a lomos de camellos. Los Diabletes de Teguise son la más bella estampa de una tradición popular, producto de la mezcla de creencias aborígenes con elementos castellanos y conexiones brujeriles nacidas sobre todo a finales del siglo XV –cuando llegan a Teguisuelos los primeros esclavos moriscos y negros, con sus prácticas supersticiosas.
Artesanía
Monumentos
Arrecife, la actual capital de Lanzarote, toma su nombre de la peculiar configuración de sus costas: antiguamente, cuando la capital fue Teguise, era el puerto de ésta; sobre su puerto, de intensa actividad comercial, se divisan dos grandes fortalezas defensivas, San Gabriel y San José, unidas a una historia de continuos ataques piratas; otros monumentos de interés son el Castillo de San Gabriel, -siglo XV-, levantado en un islote frente al puerto y unido a la ciudad por un puente levadizo; el Castillo de San Juan, -siglo XVII-, o Castillo del Hambre -en su interior se halla el Museo Internacional de Arte Contemporáneo, que expone obras de Cesar Manrique. Teguise, la antigua capital de Lanzarote, que lleva el nombre de la hija de Guadarfrá -el último soberano indígena-, es una de las más antiguas ciudades canarias; está situada en una llanura calcinada, lejos de la costa, como protección contra las numerosas incursiones piratas.
Actividades
En el Parque Nacional de Timanfaya -plataforma de 200 Km.² de extensión cubierta por todo tipo de restos volcánicos-, nos encontramos con un paraje insólito creado por la furia de más de 300 volcanes, es uno de los más impresionantes Parques Naturales de España y la región volcánica más grande de las Islas Canarias, habiendo sido declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera en 1993. Cruzaremos un mar de lava petrificada, extensos desiertos de cenizas volcánicas, llegando a la Montaña de Fuego, que da la impresión de un planeta deshabitado –aquí, las grietas del volcán, todavía incandescente, están abiertas, y a solo unos centímetros del suelo encontramos una temperatura superior a los 400ºC. Museo-Fundación César Manrique, cuyos fines son la conservación, estudio y difusión de la obra de César Manrique, y la promoción de la actividad artística y el desarrollo de actividades que favorezcan el respeto al medio natural y a la ordenación del territorio, alberga además trabajos de prestigiosos artistas como Picasso, Miró, Chillida y Klee. En cuanto a las playas, las del Sur son las más famosas y acogedoras de la isla, con unos 20 Km. de costa de arena fina, con clima cálido en verano y templado en invierno, y un numero elevadísimo de horas de sol al año: Playa Blanca, Las Coloradas, Punta del Papagayo, y Playa Quemada. La Isleta es un pequeño islote situado enfrente de la Santa, hermosa localidad balnearia, y ofrece paisajes tropicales y excelentes posibilidades de pesca submarina y de altura, entre otros deportes; la Isla Graciosa, ofrece playas paradisíacas y desiertas, espléndida aventura para los que quieran huir de las masas del turismo.